La gerencia del Papa Francisco

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LewisPor: Lewis Charles Quintero Beltrán

A lo largo del mundo gerencial se ha tenido una serie de personas


que a través de sus afirmaciones y publicaciones han logrado que las organizaciones cambien y rompan paradigmas, estos son los llamados Business Gurús. Es importante mencionar algunos que son representativos en la actualidad:
1. Michael Porter, profesor de la Harvard Business School y padre de la estrategia moderna y autor de best sellers como “Competitive Strategy” y “Competitive Advantage”.
2. Tom Peters autor de “In Search of Excellence”, donde explica las cualidades que diferencian a las mejores compañías del resto. Recientemente ha publicado “Liberation Management” y ”The Pursuit of WOW”.
3. Robert B. Reich, Secretario de Trabajo durante la administración Clinton, conocido defensor de los derechos de los trabajadores. Escribió “The Work of Nations”.
4. Peter F. Drucker, considerado el padrino del “Management Thinking”. Autor de “Post-Capitalist Society” y “The Effective Executive”. Falleció en 2005 con casi 95 años.
5. Gary S. Becker, Premio Nobel de Economía por trabajo en behavioral economy (economía del comportamiento). Autor de “Human Capital” y “The Economics of Life”.
Todos han tenido logros importantes en el entorno empresarial, pero hoy es necesario mencionar como uno más, al Papa Francisco ya que ha dado una demostración de que el cambio es necesario en las organizaciones: GERENCIA DEL CAMBIO. Francisco ha logrado que la frase “el líder no se decreta, el líder se reconoce” sea vista por toda la población mundial, logrando ser un líder que domina  su Institución (para el caso la iglesia), tiene habilidades y conocimientos que le permiten este manejo, y - además busca estar informado (lectura del entorno), es entusiasta y como buen líder respetado y apreciado.
Desde que inició su Pontificado, el papa Francisco llegó con un esquema totalmente distinto al - del gerente dictador que no se respeta- sino que solo se le tenía miedo, es de reconocer sus habilidades en el manejo de las relaciones interpersonales demostrado en actos simples como el caso del guardia suizo a quien invito a descansar después de una extenuante noche de labor de vigilancia en la puerta de su apartamento. Cambiar paradigmas en las organizaciones es una situación que impacta pero que es necesaria; fomentar en los empleados una cultura verdadera se da a partir del ejemplo, Francisco se reúne y ora con ellos mostrando la importancia de una visión compartida.
Cuando se asume la Dirección Empresarial es claro que se debe analizar lo que se recibió pero cuando la organización tiene alguna situación financiera compleja se opta por hacer recorte de personal, Francisco tomó la opción de recortar algunas preventas tradicionalmente dadas por motivo del cambio papal (austeridad ante la crisis), además ha sacado tiempo para agradecerle a cada una de las personas su labor, haciéndoles entender lo importantes que son, sin importar el cargo en que se encuentren, contrario a lo que hace algunas organizaciones que despiden los obreros, pero mantienen a los gerentes y subgerentes sin mirar que muchas veces allí es donde más se generan problemas, donde la organización está sufriendo por los salarios y prebendas que estos tienen en la compañía.
Francisco ha mostrado que en poco tiempo ser un gerente altamente competitivo, estratega, definitivamente innovador, capaz de vencer los miedos (proactivo), coaching y en especial sabe manejar adecuadamente los recursos que tiene bajo su dirección e intervenir aquellos puntos críticos (gerencia del riesgo) para lograr entonces ser eficaz, eficiente y efectivo en su papado (gerencia).
Para terminar voy a retomar dos de los 5 aspectos que presento el periódico portafolio el 26 de marzo en el artículo las lecciones empresariales del Papa los cuales son importante resaltar:
SORPRENDA
Un líder está obligado a sorprender. A sorprender asertivamente, claro. Es creativo, innovador, recurrente. Sobre todo en lo que se refiere a las relaciones humanas. Primero, la gente sin la gente es pura carreta.
GERENTES, NO MONARCAS
El sumo pontífice Francisco ha venido tratando de posicionar una noción atrevida: soy un servidor de Cristo, no un monarca.
No tengo espacios exclusivos y privilegiados, no me separa de los fieles una barrera de inmunidades. Con los de adentro y con los de afuera establezco la comunión en un solo recinto. No tengo ascensor para mí solo, parece decir el primer papa latinoamericano.
Qué buena lección para quienes están atrincherados en la cima y no se comunican ni con sus colaboradores ni con sus clientes. Reciben filtrada a través de terceras personas la impresión que causan en sus públicos de interés. Como en la caverna de Platón.

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