El nuevo orden mundial: de la ficción a la realidad

Valora este artículo
(0 votos)

GN2Por: Gloria Patricia Naranjo Ramírez

“Un anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos

y atarlos en las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras”

J.R.R. Tolkien

El Señor de los Anillos

Cuando George Orwell[1] publicó su novela “1984” después de la Segunda Guerra Mundial (1949), muchos no entendieron la real dimensión del análisis sobre el poder que éste hombre de origen indio legaba a la humanidad y, todavía hoy, casi un siglo después, muchos siguen ignorándolo, pues la advertencia sobre las verdaderas intenciones de quien (es) detenta (n) el poder, en todas sus expresiones han sido acalladas por estos mismos; luego, el poder es un “valor absoluto y único” que debe ser mantenido a cualquier precio[2] y todo aquel que se atreva a desvelar lo que hay allí e intente sacar a otros de su plácido ensueño, deliberadamente inducido por los hilos del poder, debe ser señalado como loco[3] o ridiculizado, en el mejor de los casos, o literalmente eliminado, porque nadie debe creer que hay unas intenciones “ocultas” detrás del extraordinario “Nuevo Orden Mundial”[4]. Por esto, como lo advertía dicho autor, “la vigilancia despiadada de este Superestado ha llegado a apoderarse de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso y sobre todo en las esferas más íntimas de los sentimientos humanos. Todo está controlado por la sombría y omnipresente figura del Gran Hermano, el jefe que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone”[5].

Una prueba de estas proféticas palabras que ahora superan lo nacional para convertirse en “la dictadura global –el Gobierno Mundial Único-”[6] ha sido presentada al mundo en calidad de avances tecnológicos para garantizar tanto la seguridad individual como la colectiva, la defensa de los derechos humanos e incluso para fines comerciales[7]. Por esto “ha llegado el momento de implantar a la gente chips identificadores”[8], expedir cédulas que identifican a las personas por sus genes, crear bases de datos de ADN con fines de identificación criminal o de otra índole[9], etc.

La organización británica de derechos humanos Liberty ha denunciado, desde hace algunos años, las numerosas formas en las que los ciudadanos del Reino Unido son vigilados desde que se lanzó la llamada 'guerra contra el terrorismo' y la violación al derecho a la intimidad que ello implica, debido a que los británicos son los más vigilados del mundo y “hay una cámara por cada 14 personas, el promedio más alto en todo el planeta”[10]. Asimismo, se sabe que éste país cuenta con el mayor número de personas en el mundo registradas en su Banco Nacional de Datos de ADN y, a pesar de ello, ha habido voces prestantes que piden que se amplíe aún más; es el caso de Sir Stephen Sedley, uno de los principales magistrados del Reino Unido que ha defendido “la inclusión de toda la población del país y de todos los visitantes que lleguen en una base de datos nacional de ADN”[11], y del director forense de Scotland Yard, Gary Pugh, quien ha propuesto incluir en la base de datos nacional el ADN de los niños menores de cinco años, “cuyo comportamiento indique que podrían delinquir en el futuro”[12]. Esto sin olvidar que la policía británica, desde 2004 tiene la capacidad legal de tomar muestras genéticas a los detenidos mayores de 10 años[13].

Pero en cuestión de vigilancia, un buen ejemplo es Google Earth, donde a través de fotografías satelitales, es posible hacer un acercamiento y ubicar la propia casa. Este servicio es gratuito y abierto al público sin ningún tipo de registro previo, lo que lleva a imaginar cuál puede ser la tecnología que utilizan los servicios de inteligencia, si esto que sigue pareciendo sorprendente está al alcance de todos. Otro ejemplo es la tecnología GPS (Sistema de Posicionamiento Global), con ella es posible ubicar un objeto, una persona, un vehículo en cualquier lugar del mundo con un error de centímetros o metros (según el alcance del modelo), lo impactante es que esta tecnología la encontramos en algo tan común para nosotros, como los celulares.

No cabe la menor duda que “el cuestionamiento ético de la tecnología, una problematización que es el fundamento y conduce directamente a todas las discusiones políticas contemporáneas sobre la tecnología (sic), no surge repentinamente, sino en relación con una serie de desarrollos tecnológicos”[14] que en determinadas circunstancias pueden convertirse en una “amenaza a la vida privada, la confidencialidad y la seguridad”[15], tal como se advierte en lo expuesto anteriormente. Por tanto, cualquier esfuerzo de los profesionales directamente involucrados en estas áreas del saber que propendan por la salvaguarda de “los intereses sociales generales en torno al derecho de privacidad constituyen claramente intentos no sólo de reevaluar la aplicación de ciertos principios éticos tradicionales, sino también de establecer nuevos acuerdos acerca de los principios y las prácticas relacionadas con la presencia de los ordenadores y otras nuevas tecnologías del tratamiento de información”[16]. Siendo ello así, no cabe la menor duda que las posibilidades actuales que ofrece la tecnociencia se convierten en los grandes retos éticos y bioéticos a los humanos del siglo XXI.

[1] Orwell perteneció a la Policia Imperial de Birmania, también hizo parte de la guerra civil española sirviendo a las milicias del POUM. Durante la Segunda Guerra Mundial fue miembro de la Home Guard y colaboró en la BBC y en el peródico Tribune. Murió en Londres en 1950.

[2] No deja de sorprender que aquellas palabras que Orwell puso en boca de O´Brien, uno de los personajes principales de su obra cumbre 1984, sean las mismas que han motivado la creación del Club Bilderberg y que han sido debidamente documentadas por Daniel Estulin. O´Brian le dice a Winston, el personaje rebelde que intuye las oscuras intenciones del partido político dominante: Podías comprender el mecanismo de la sociedad en que vivías, pero no los motivos subterráneos. ¿Recuerdas haber escrito en tu Diario: «Comprendo el cómo no comprendo el porqué»? Cuando pensabas en el porqué era cuando dudabas de tu propia cordura (…). Entiendes perfectamente cómo se mantiene en el poder el Partido. Ahora dime, ¿por qué nos aferramos al poder? ¿Cuál es nuestro motivo? ¿Por qué deseamos el poder? (…). Ahora te diré la respuesta a mi pregunta. Se trata de esto: el Partido quiere tener el poder por amor al poder mismo. No nos interesa el bienestar de los demás; sólo nos interesa el poder. No la riqueza ni el lujo, ni la longevidad ni la felicidad; sólo el poder, el poder puro. Ahora comprenderás lo que significa el poder puro (...) Sabemos que nadie se apodera del mando con la intención de dejarlo. El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo (...) Y el objeto del poder no es más que el poder. ¿Empiezas a entenderme?. ORWELL, George. 1984. Barcelona: Ediciones Destino, 2007, pp. 319-322.

[3] Téngase presente que “el loco, recuerda a cada uno su verdad (...). Explica el amor a los enamorados, la verdad de la vida a los jóvenes, la mediocre realidad de las cosas a los orgullosos, a los insolentes y a los mentirosos (…) La locura también actúa en el centro mismo de la razón y de la verdad”. FOUCAULT, Michel. Historia de la locura en la época clásica, México: Fondo de Cultura Económica, 1985, p. 29.

[4] Esta expresión “Nuevo Orden Mundial” ha estado impreso durante más de un siglo en el billete de dólar norteamericano, acompañando el símbolo masónico que hace parte del mismo. ¿Casualidad o causalidad?

[5] ORWELL., Op. Cit.

[6] ESTULIN, Daniel. La verdadera historia del Club Bilderberg. Barcelona: Planeta, 2007, p.16.

[7] “En mayo de 2004, Wal-Mart, la empresa más grande del mundo de venta al público, puso en marcha una Experiencia Piloto con etiquetas de Identificación por Radiofrecuencia (RFIDs) en su centro de distribución de Sanger Texas y en un número de puntos de venta al por menor a lo largo de los Estados Unidos. Debido al éxito de la prueba, Wal-Mart obligó a sus cien primeros proveedores a implantar chips en todas sus cajas y plataformas con etiquetas RFID hacia el 1 de enero de 2005. El Ministerio de Defensa de los Estados Unidos también utiliza los chips del mismo modo que algunos de los comercios más grandes del mundo, como Carrefour, Tesco y Ahold”. Ibid., p. 254-255.

[8] Ibid. p. 284.

[9] Ejemplo de esto son los proyectos MATRIX, ECHELON y CARNIVORE.

[10] AVIGNOLO, Laura. Los británicos, los más vigilados del mundo. [En línea] <http://www.clarin.com/diario/2006/11/03/elmundo/i-02301.htm>; [Consulta: noviembre 5 de 2006].

[11] Un juez británico aboga por la inclusión de todos los ciudadanos y los visitantes en una base nacional de ADN. [En línea] <http://www.diariosigloxxi.com/noticia.php?ts=20070905122818>; [Consulta: septiembre 5 de 2007].

[12] Experto policía propugna incluir ADN de niños difíciles en banco de datos. [En línea] <http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/experto_adn_policia_propugna_incluir_2327721.htm>;; [Consulta: marzo 17 de 2008].

[13] Cf. Registros de ADN para niños potencialmente peligrosos. [En línea] <http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Registros/ADN/ninos/potencialmente/peligrosos/elpepusoc/20080316elpepusoc_4/Tes>; [Consulta: marzo 17 de 2008].

[14] GONZÁLEZ GARCÍA, Marta, LÓPEZ CEREZO, José y LUJÁN LÓPEZ, José. Ciencia,Tecnología y Sociedad. Una introducción al estudio social de la ciencia y la tecnología. Madrid: Tecnos, 2000, p.191.

[15] Ibid., p. 213.

[16] Ibid., p. 213.

Leer 2322 veces