Criopreservación de embriones: El desconocimiento de una vida

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DianasPor: Diana Sánchez Salazar


Recientemente ha estado bajo la lupa de los medios de comunicación la disputa legal que se viene

presentando en E.E.U.U en torno a la actriz colombiana Sofía Vergara y su expareja Nick Loeb por lo que sería el derecho a disponer del destino y fortuna de dos embriones congelados hace aproximadamente un par de años, cuando en ese entonces planeaban formar una familia. Por aquel momento, ambos firmaron el documento proveído por el centro de fertilidad donde declaraban que sólo con el consentimiento de los dos, los embriones serían implantados eventualmente, cuando aquellos lo decidieran, en una madre de alquiler; también se dispuso que en caso de fallecimiento de uno o ambos se procedería a destruir los embriones, sin embargo no se estableció ningún curso de acción para conocer el destino de los embriones frente a una posible situación de separación de la pareja.

En la actualidad dichas personas han terminado su relación sentimental y se encuentran separados, por lo que se originó una batalla jurídica donde cada uno defiende férreamente su posición sobre el destino de los dos embriones; por un lado él “cree que la vida comienza en el momento de la concepción, y que es horrible mantener los embriones congelados cuando esos son sus bebés. Por eso espera que el requerimiento que presenta prospere y le entreguen los embriones a él” [1] y se niega rotundamente a su destrucción reclamando el derecho a disponer de los mismos para su implantación. Por otro lado, ella manifiesta el no querer ser madre y que no quiere destruir los embriones, pero tampoco que sean implantados, señalando su abogado que ella "ha rehecho felizmente su vida y está dispuesta a dejar los embriones congelados indefinidamente".[2]

El anterior caso sirve de ejemplo para ilustrar la instrumentalización que se cierne sobre la vida humana embrionaria, en un extremo se encuentra el deseo de la paternidad, sea en el mismo momento o en un futuro, y en el otro extremo tenemos a un ser humano deliberadamente dejado en espera, aguardando en situación indefinida a que estos deseos se materialicen y finalmente sea decidido que ya es el momento de continuar con el proceso biológico culminando en el nacimiento que les hará felices, es decir satisfaciendo sus deseos.

Estamos pues en un mundo donde voluntariamente se están creando seres humanos para almacenarlos y disponer de ellos para cuando se necesiten. Se busca tener una reserva para cuando se decida que ya es el momento y que es tiempo de ser padre, sin tomar en consideración que lo que tenemos es una vida que queda intencionadamente contenida de manera indefinida en los laboratorios con las implicaciones éticas y jurídicas que esto conlleva. Nos estamos moviendo en un mundo peligroso con una visión pragmática y utilitarista donde se opta por ‘fabricar’ una cantidad supernumeraria de embriones para asegurar, por si no funciona la implantación, que podamos descongelar el siguiente y reiniciar el procedimiento; observando que la única preocupación de los potenciales padres es el solventar los gastos para el tratamiento de fertilidad y la criopreservación de los embriones.

En el caso en mención, los embriones siguen congelados hasta que se decida el caso en los tribunales, es decir, esa vida humana deberá seguir esperando indefinidamente hasta que se decida si sigue viviendo o muere sin tener doliente en los términos de Emilssen González de Cancino, jurista y directora del Centro de Estudios sobre Genética y Derecho de la Universidad Externado de Colombia.

¿Cuál es el panorama en Colombia? En nuestro país no hay una ley al respecto y eso teniendo en cuenta el aumento significativo del número de centros de fertilidad en el país, “Antes de iniciar el tratamiento, la pareja debe firmar un contrato especial en el que estipula desde qué pasará con el embrión en caso de que uno o ambos mueran hasta quién queda con la potestad para decidir sobre este, ante un divorcio”, explica Eduardo Castro, director científico de Reprotec, uno de los más grandes y reputados centros de fertilidad del país.”[3]

Por razones de tipo político estamos más que en mora de legislación al respecto sobre técnicas de reproducción humana asistida, dejando a juicio de los particulares el curso de acción; sin embargo si el legislador (o teniendo en cuenta los recientes eventos, el poder ejecutivo o judicial) llegase a pronunciarse al respecto, no deja de surgir el interrogante bajo que perspectiva lo hará. Es inevitable mirar con sospecha la visión pragmática que se deja ver cada vez más en el ordenamiento jurídico colombiano.

En este sentido el aporte de los especialistas en la materia, la consulta a la academia con expertos en bioética y en bioderecho es fundamental, pues no son temas que deben tratarse superficialmente solo con el fin de promulgar una ley (presentada como novedosa) que llene el vacío existente. Hay que considerar también que el problema sólo no es la falta de legislación, el problema es también cuando se promulga una con escaso o ningún fundamento ético y antropológico, una legislación producto del contractualismo atropellador de ser humano. La falta de educación en bioderecho de los abogados, legisladores y jueces, cuyas actuaciones nos están llevando por senderos peligrosos. Recordemos que no todo lo legal es ético, ni todo lo ético está contenido en la ley.

Por supuesto, lo ético debe analizarse en profundidad, el problema de los embriones supernumerarios, su destino, la destrucción de los mismos en casos cuando ya ese deseo de la paternidad se desvanece y se opta por disponer de ellos como bienes inútiles, su utilización para investigación y otras cuestiones más que van surgiendo con el avance de la medicina, cuestiones que instrumentalizan la vida humana embrionaria, olvidando lo ya dicho por Tertuliano que “también es hombre el que lo comienza a ser como fruto de aquella semilla.” (Apologeticum IX)



[1] (2015/04/16). Revista Semana. Recuperado el 23 de julio de 2015, de La Pelea por los Embriones de Sofía Vergara: http://www.semana.com/gente/articulo/la-pelea-por-los-embriones-de-sofia-vergara/424286-3

[2](2015/04/24). Redacción BBC Mundo. Recuperado el 13 de julio de 2015, de La Batalla Judicial por los Embriones Congelados de Sofía Vergara:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150422_eeuu_salud_sofia_vergara_nick_loeb_embriones_disputa_jg

 

[3] (2015/05/17). El Tiempo. Recuperado el 14 de julio de 2015, de Embriones Congelados Como Los De Sofía Vergara, Sin Control Legal: http://www.eltiempo.com/politica/justicia/embriones-congelados-no-tienen-control-legal-en-colombia/15768601

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